
El II Congreso y XIII Jornadas de la Institución Fernando Ulloa “Trauma, Duelo y Depresión: ¿Cómo intervenir en las Presentaciones Clínicas Actuales?” se desarrollarán el sábado 15 de noviembre entre las 10 y las 15.30 hs, en el Alvear Art Hotel (Suipacha 1036). La entrada es totalmente gratuita para todas las actividades. Propone abordar las principales problemáticas que atraviesan la clínica contemporánea en el campo de la Salud Mental. Entre los ejes temáticos se destacan: las nuevas formas de presentación del sufrimiento psíquico, los desafíos de la intervención frente a la depresión, el trauma y el duelo en contextos sociales complejos, el incremento de suicidios y autolesiones en adolescentes, las adicciones tecnológicas y los trastornos de la alimentación.
El evento contemplará espacios de diálogo con referentes nacionales e internacionales del psicoanálisis, la presentación de un libro digital gratuito con producción teórica actualizada y una amplia convocatoria de profesionales y estudiantes del área. La duración total de la actividad será de cinco horas con exposiciones teóricas, a cargo de especialistas invitados, y treinta minutos de intercambio práctico mediante preguntas y debate con los disertantes. La metodología de trabajo incluirá conferencias magistrales, foros de discusión y un espacio de diálogo abierto con el público, combinando transmisión presencial y virtual para garantizar un acceso amplio y federal. Para quienes no puedan asistir se ha previsto una transmisión en vivo a través del canal oficial de YouTube de la Institución Fernando Ulloa.
Un poco de historia
La fundadora de la Institución Fernando Ulloa es la prestigiosa psicóloga Miriam Mazover, egresada de la Universidad de Buenos Aires, referente del psicoanálisis comunitario y formadora de psicoanalistas desde hace más de cuarenta años. Es también directora general y directora académica de la Institución, desde donde gestó posgrados en Psicoanálisis en distintas especificidades clínicas, así como también numerosas conferencias magistrales, seminarios, cursos y talleres clínicos. Es una tenaz difusora de la psicología comunitaria. Autora de Herramientas clínicas psicoanalíticas para la atención de pacientes. Fue postulada en dos oportunidades al Premio Nacional “Mujeres Destacadas de la Salud” por el Ministerio de Salud de la Nación, reconocida por el Senado de la Nación y con actividades auspiciadas por UNICEF por su compromiso con la Salud Mental.
La Institución Fernando Ulloa es referente en formación académica y en terapia comunitaria en Latinoamérica. Actualmente, más de 1500 profesionales se capacitan y supervisan a diario allí, con un equipo de 150 docentes de amplia trayectoria clínica y académica. Se brinda atención psicológica a más de 4500 pacientes por semana, tanto de manera presencial (en más de 35 consultorios de la sede) como en modalidad virtual, permitiendo el acceso sin fronteras geográficas. Su propuesta académica incluye posgrados con práctica clínica, talleres clínicos virtuales gratuitos, prácticas formativas y congresos anuales de alcance nacional e internacional. En el marco de una perspectiva territorial y federal, desarrolla un trabajo articulado con equipos interdisciplinarios de Salud Mental de distintos municipios del país, ofreciendo capacitaciones gratuitas adaptadas a las necesidades de cada contexto.
«Mi especialidad y mi pasión es que el psicoanálisis tenga alcance, por fuera del consultorio privado. Eso es una marca que me dejó el hospital. La eficacia del psicoanálisis es cuando se abre, cuando es abierto, cuando es pluralista, por fuera de los de el consultorio privado», comenta Mazover, referente ineludible del campo de la psicología comunitaria. «Y no de cualquier manera, sino muy enlazado a la actualidad de los tiempos. Que es un poco lo que Freud nos transmitió con las series complementarias: que el sujeto está atravesado por el pasado (que es lo que más se conoce del psicoanálisis que, a veces, aleja a la persona), pero también por su presente, como por su constitución biológica. No podemos ni deberíamos pensar un sujeto por fuera de esas tres instancias que Freud, ya en el 1900, nombra, como lo que a un sujeto lo atraviesa», agrega la fundadora. Por eso, la Institución Ulloa brinda una atención comunitaria con profesionales con orientación psicoanalítica, pero con la marca que comenta Mazover.
El sentido de un nombre
La Institución Ulloa tiene un nombre que representa a todos quienes forman parte de la misma: Fernando Ulloa. Ulloa nació en Pigüé, el 1 de marzo de 1924. Se graduó de médico en la Universidad de Buenos Aires, en 1950, y pocos años después comenzó a trabajar junto a Enrique Pichon-Rivière en la Experiencia Rosario. Es considerado uno de los precursores de la carrera de Psicología en la UBA, donde se desempeñó como docente hasta la tristemente célebre Noche de los bastones largos. En la década del ’70 retomó la enseñanza desde la cátedra de Psicología Clínica de Adultos e introdujo las llamadas Asambleas Clínicas: cientos de alumnos reunidos ni más ni menos que para pensar: “Ellos mismos eran objeto de la clínica; se observaban como comunidad”. Su trabajo se centró en la “numerosidad social”, tal como denominó a los distintos colectivos humanos con quienes trabajó sus técnicas “para generar pensamiento crítico”. Durante la dictadura se vio obligado a viajar a Brasil, donde continuó desarrollando actividades en el campo de los derechos humanos. Fue asesor del Movimiento Solidario de Psiquiatría en el Programa con Familiares de desaparecidos y presos políticos, y colaboró además en peritajes judiciales para esclarecer casos de torturas durante el terrorismo de Estado. Actuó como perito de parte para Madres de Plaza de Mayo en juicios por apropiación de niños.
«Fernando Ulloa se dedicó al psicoanálisis comunitario, era abierto. No adhería a una sola teoría. Por supuesto, era lector de Freud, uno de los mayores de Lacan, pero después estaba abierto a distintas teorías de argentinos y extranjeros. Entonces, para mí Fernando Ulloa representa como persona fundamentalmente, pero en su accionar clínico todas estas variables», sostiene Mazover.
El Congreso
Desde 2012, la Institución Fernando Ulloa viene organizando jornadas anuales enfocadas en la formación clínica y la investigación en Salud Mental. Estos encuentros han reunido a destacados profesionales nacionales e internacionales, consolidando un espacio de intercambio académico y clínico. En el año 2024, la entidad llevó adelante el I Congreso y XII Jornadas Institucionales, bajo el título “Ansiedad y Angustia: Las Manifestaciones Clínicas de nuestra Época”. Ahora, es el turno deI II Congreso y XIII Jornadas Institucionales “Trauma, Duelo y Depresión: ¿Cómo intervenir en las Presentaciones Clínicas Actuales?”.
«La idea de sumar el Congreso fue la de sumar voces ya no solo nacionales, sino también internacionales, que sean figuras importantes del psicoanálisis, pero que respeten esta línea; es decir, que hablen de la clínica, que sean muy generosos (como son) para donar las herramientas de intervención para la práctica, que sean abiertos, pluralistas, que hablen claro porque la institución tiene ese sesgo. Entonces, a los psicoanalistas que no hablan claro, los respetamos, pero no los convocamos porque una de nuestras vertientes es que el psicoanálisis abierto tiene que poder ser aplicado y para poder ser aplicado en la clínica de hoy, como lo aplicamos en el cotidiano, en la institución, se tiene que entender. Y queremos que esto, además de lo institucional, que eran las jornadas, pueda ser compartido sin fronteras. Hacemos una transmisión en vivo vía streaming, y, a la vez, una transmisión por YouTube para que se borren las fronteras y circule esta modalidad, que circule el saber hasta donde llegue», explica Mazover.
Los ejes y los temas del Congreso
Para el año 2050 la Organización Mundial de la Salud prevé que la principal enfermedad planetaria va a ser la depresión, que va a sobrepasar todas las otras enfermedades conocidas, infecciosas y no infecciosas. Parte de esto influyó en denominar al Congreso «Trauma, duelo y depresión». «Nosotros, en cada año nos guiamos por los motivos de consulta de la institución, que son 4500 pacientes. Es una casuística muy grande. Hay un libro que se va a presentar en el Congreso con más de 75 autores, que son los profesionales que atienden, y que presentan sus testimonios», anticipa Mazover. «Estos testimonios hablan de trauma, duelo y depresión porque es lo que más atendemos. Y la depresión está enlazada a duelos que no se terminan de inscribir ni de elaborar porque estamos en una época que nos exige una rapidez que no nos da la posibilidad de tener tiempo para elaborar duelos, sean pérdidas de personas, de empleo o pérdidas de cualquier orden significativo para un sujeto. En los tiempos actuales, quedan en el orden de lo traumático porque lo que no se elabora queda en este territorio. Y son duelos que quedan detenidos. Y después, una de las consecuencias es que aparece un estado depresivo. A lo mejor, es un duelo que no se elaboró hace años, pero que está minando, como un trauma que quiere retornar y que retorna. Está minando al sujeto desde hace mucho tiempo y alguna situación externa resignifica ese duelo que quedó como trauma, porque no se pudo elaborar, y lo resignifica», agrega Mazover.
Un informe del del Observatorio del Desarrollo Humano y Vulnerabilidad de la Universidad Austral alertó sobre el aumento de suicidios en jóvenes, especialmente en chicas menores de 19 años. Consultada acerca de su mirada sobre este tema y si se lo puede vincular como una consecuencia del incremento de la depresión adolescente, Mazover señala: «Sí, el adolescente es fruto no solamente de un entorno que lo envuelve, sino que todavía está sostenido por figuras de cuidado: abuelos, tíos, padres, en muchas ocasiones. Entonces, a veces, los adultos están desvinculados de los hijos porque están encapsulados en sus preocupaciones, en sus exigencias que son muchas, en sus ansiedades, en sus miedos, en sus inseguridades. Entonces, esas figuras de sostén pasan a tener endeblez. Y, entonces, el adolescente va a mostrar, como decía Pichon-Rivière, los síntomas de esa figura de cuidado. Lo que le pasa a un púber, a un adolescente, es la manifestación de aquello que no anda, que desfallece en sus figuras de cuidado. Ellos lo expresan con impulsiones. Generalmente actúan impulsivamente con autolesiones, llegan al suicidio, pero hay otras manifestaciones: en el cuerpo, en autolesiones, llegando al suicidio están solos porque la sociedad los desampara y solos porque la figuras de cuidado encapsuladas en sus problemas, que son múltiples no les brindan sostén tampoco límite», alerta Mazover.
Los disertantes
Mazover será una de las expositoras con la disertación «Importancia en la Salud Mental». «Yo le dejaré a los invitados los ejes conceptuales, clínicos y la donación de herramientas prácticas para abordarlos. ¿Cómo intervenir? Esa es la pregunta que tiene que atravesar la práctica. ¿Cómo se interviene? No solo qué es un duelo. Eso es lo central. Eso se lo dejo a los exponentes. Lo que yo pienso decirles son siempre conceptos que se relacionan con Fernando Ulloa. La teoría es bienvenida, pero se tiene que practicar y practicar hoy y más que nunca, porque la salud mental está atravesada por sufrimientos de alto voltaje. Y tenemos que estar actualizados, abiertos, y no solamente decir, sino hacer», plantea Mazover.
La disertación de Domenico Cosenza (Italia) será “Anorexias y bulimias. La clínica del exceso”. Es licenciado en Filosofía por la Universidad de Milán (1992), psicólogo por la Universidad La Sapienza de Roma (1999); licenciado en Psicología Clínica y Comunitaria por la Universidad de Turín (2003), máster en Psicoanálisis por la Universidad de París VIII (2006), doctor en Psicoanálisis por la Universidad de París 8 (2011).
La exposición del argentino Luis Hornstein lleva como título “Clínica de las Depresiones y Patologías del Narcisismo”. Es Premio Konex de Platino por la trayectoria en psicoanálisis: década 1996-2006. Publicó numerosos libros: Teoría de las ideologías y psicoanálisis (Kargieman); Introducción al psicoanálisis (Trieb); Cura psicoanalítica y sublimación (Nueva Visión); Narcisismo (Paidós); Intersubjetividad y Clínica (Paidós); Las depresiones (Paidós); Las encrucijadas actuales del psicoanálisis (Fondo de Cultura Económica); Ser analista hoy (Paidós); Clínica psicoanalítica: del dogmatismo al pensamiento crítico (Letra Viva), entre otros.
Joseph Knobel Freud (España) disertará sobre “Las complejidades clínicas actuales en las Infancias y Adolescencias ¿Cómo abordarlas?”. Es psicólogo clínico, psicoanalista y psicoterapeuta. También miembro fundador y docente de la Escuela de Clínica Psicoanalítica con Niños y Adolescentes de Barcelona. Y es miembro de la Junta Directiva, y presidente de la Sección de Niños y Adolescentes de la Federación Española de Asociaciones de Psicoterapeutas (FEAP).
Julieta Jerusalinsky (Brasil) presentará la disertación “Intoxicaciones electrónicas. ¿Cómo intervenir?”. Es psicóloga, psicoanalista, especialista en Estimulación Temprana (FEPI Argentina); master y doctorado en psicología clínica (PUC-SP Pontifícia Universidade católica de São Paulo, Brasil); profesora de posgrado en “Teoría Psicoanalítica” (PUC-SP) y “Estimulação Precoce: Clínica transdisciplinar de bebês” del Instituto Travessias da Infância: Centro de Estudos Lydia Coriat São Paulo-Brasil, del cual es miembro fundador
El argentino Juan Vasen expondrá sobre “Suicidio y autolesiones en la adolescencia”. Es psicoanalista y especialista en psiquiatría infantil. Ex residente y Jefe de Residentes del Hospital de Niños de Ricardo Gutierrez. Ex-docente de Farmacología (UBA). Médico de planta del Hospital Tobar García desde 1985. Cofundador y ex-coordinador del Programa Cuidar Cuidando. Ex-Secretario General del Forum Infancias y Actual Miembro de su Consejo Asesor.
Juan de Olaso disertará sobre “Trauma y tormento superyoico”. Es psicoanalista, doctor en Psicología (UBA), titular de “Escuela Francesa I” (Facultad de Psicología, UBA), docente de la Maestría en Psicoanálisis (UBA). Autor de Paradojas de la inhibición (Manantial, 2015) y de Asuntos del deseo (Manantial, 2024).
Vanesa Starasilis brindará la exposición “Los vínculos tóxicos. Pasiones desmedidas”. Es psicoanalista con más de treinta años de trayectoria clínica y académica. Docente y supervisora en la Institución Fernando Ulloa. Autora de numerosas publicaciones en cuadernos Sigmund Freud. Miembro de la Escuela Freudiana de Buenos Aires (EFBA).
La vigencia del pensamiento de Fernando Ulloa
Fernando Ulloa describía que a la ternura se la suele asociar con la debilidad y no con la fortaleza .“La ternura será abrigo frente a los rigores de la intemperie, alimento frente a los del hambre y fundamentalmente buen trato, como escudo protector ante las violencias inevitables del vivir”, señalaba. Es el modo de enfrentar la “cultura de la mortificación”, producto de “encerronas trágicas” que son como el “virus” causante de la mortificación .
Enrique Carpintero y Alejandro Vainer señalan en el sitio de Topía que lo que Ulloa llama “cultura de la mortificación” «es una forma de entender la Salud Mental que posibilita definir algo inherente a las nuevas formas que hoy toman las patologías». Por ello afirma: “Entiendo lo que denomino cultura de la mortificación aquellas configuraciones culturales en las que los sujetos conviven familiarmente bajo condiciones hostiles y adversas, es decir, infamiliares, a las cuales han terminado por ‘normalizar’ como componentes de su vida cotidiana. Sabemos que esta familiaridad con lo infamiliar es definida psicoanalíticamente en términos de lo siniestro. La mortificación como cultura a la que podemos acceder tanto desde la práctica del psicoanálisis con un sujeto individual o de las prácticas sociales del psicoanalista, permite observar algunos efectos de esa mortificación por momentos siniestra que tal vez no puedan considerarse como nuevas formas, pero despiertan actualmente el interés de los psicoanalistas que se atreven a trabajar como ‘visitantes’, abandonado el refugio local del dispositivo tradicional…La forma terminal de la mortificación es la manicomial, definiendo el manicomio como la encerrona trágica en la que para vivir, para recuperar la salud, para pensar e incluso para tener una vejez y una muerte asistidas, el sujeto depende de algo o alguien que lo maltrata. Esto no sólo acontece en los manicomios definidos oficialmente como tales, sino en múltiples situaciones institucionales que cobran verdadero valor manicomial; se dan manicomios en la familias, las escuelas, las fábricas, las oficinas -y de hecho- en muchas instituciones asistenciales.”
Miriam Mazover entiende que, en tiempos de crisis mundial, el pensamiento de Ulloa está más vigente que nunca. «Pero se tendrían que decir altoparlantes, se tendría que visitar a todas las disciplinas, a los ministerios con altoparlantes con los conceptos de él porque Ulloa dice que hay una crueldad que nos habita como seres humanos. Es así, salimos así. Los seres humanos nacemos con una carga constitutiva, esa de la que Freud habló, la pulsión de muerte, montante de crueldad, que te mortifica. Muerte y sufrimiento. Mortificación viene de la articulación entre muerte y sufrimiento. Entonces, si no se la trabaja con la ternura, con el amor, desde los tiempos iniciales de un infante, eso se vuelve y se dirige hacia el semejante. Y también queda encriptada en nosotros mismos. Nosotros no quedamos indemnes si no hay una articulación donde la ternura domestique a la crueldad», concluye.
* Página del Congreso: https://www.institucionulloa.ar/congreso



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